miércoles, 30 de septiembre de 2020

Humo Que Escapa Por Una Ventana Abierta

Dicen que la edad se va como el humo que escapa por una ventana abierta, dibujando sugerentes formas en el aire hasta que poco a poco, desaparecen.

No obstante, las personas no somos humo, ni siquiera viento, somos aliento, somos suspiros, somos vida vivida y sueños que alcanzar cada día.
¿Cuál crees que es la mejor edad del ser humano?

En realidad, no hay un año exacto que simbolice el equilibrio perfecto, porque lo que la juventud no sabe la madurez lo advierte, y lo que la madurez ansía en ocasiones lo posee esa inmadura juventud.
La mejor edad es cuando dejas de contar años y cumples sueños, y para ello se requiere algo de valentía, una gota de atrevimiento, y desprenderse a su vez de muchos miedos que durante largo tiempo, nos han puesto su coraza.
En ocasiones nos calzamos con mil excusas, con esas piedras en nuestros zapatos que nos impiden poder avanzar por el camino de nuestros sueños:

“Es que ahora no es el momento, es que a mi pareja no le viene bien, es que lo más posible es que me rechacen, es que algo me dice que por mucho que lo desee no me va a salir…”

Las personas, a veces, somos hábiles artesanos a la hora de cortarnos nuestras propias alas.

Los pensamientos limitantes, los prejuicios y las inseguridades son en ocasiones los auténticos “radicales libres” capaces de envejecernos por dentro.

De darnos más edad de la que en realidad tenemos.
Acumular juventud es un arte que todos deberíamos empezar a poner en práctica desde que tenemos uso de razón.

Porque la auténtica finalidad de esta vida es saber vivirla con la máxima intensidad, ilusión y pasión, intentando rozar con la yema de los dedos cada uno de nuestros sueños.

 

Anónimo


 

martes, 29 de septiembre de 2020

Los Sabios

Los sabios no son aquellos a los que quiere todo el mundo, sino los que hablan y viven la verdad; ese es el motivo de que no gusten a todos, sino de que gusten a los buenos, y disgusten a los malos.
Los sabios son maestros de sí mismos, no los conmueven las opiniones de los demás, tienen la mente clara, son pacíficos, tienen principios, son independientes y están libres de compulsiones.

 

Buda

sábado, 26 de septiembre de 2020

Te Estás Volviendo Viejo

– Te estás volviendo viejo -me dijeron-, has dejado de ser tú, te estás volviendo amargado y solitario.
No, respondí; no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo sabio.
He dejado de ser lo que a otros agrada para convertirme en lo que a mí me agrada ser, he dejado de buscar la aceptación de los demás para aceptarme a mí mismo, he dejado tras de mí los espejos mentirosos que engañan sin piedad.
No, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo asertivo, selectivo de lugares, personas, costumbres e ideologías.
He dejado ir apegos, dolores innecesarios, personas, almas, y corazones, no es por amargura es simplemente por salud.
Dejé las noches de fiesta por insomnios de aprendizaje, dejé de vivir historias y comencé a escribirlas, hice a un lado los estereotipos impuestos, dejé de usar maquillaje para ocultar mis heridas, ahora llevo un libro que embellece mi mente.
Cambié las copas de vino por tazas de café, me olvidé de idealizar la vida y comencé a vivirla.
No, no me estoy poniendo viejo.
Llevo en el alma lozanía y en el corazón la inocencia de quien a diario se descubre.
Llevo en las manos la ternura de un capullo que al abrirse expandirá sus alas a otros sitios inalcanzables para aquellos que sólo buscan la frivolidad de lo material.
Llevo en mi rostro la sonrisa que se escapa traviesa al observar la simplicidad de la naturaleza, llevo en mis oídos el trinar de las aves alegrando mi andar.
No, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo selectivo, apostando mi tiempo a lo intangible, reescribiendo el cuento que alguna vez me contaron, redescubriendo mundos, rescatando aquellos viejos libros que a medias páginas había olvidado.
Me estoy volviendo más prudente, he dejado los arrebatos que nada enseñan, estoy aprendiendo a hablar de cosas trascendentes, estoy aprendiendo a cultivar conocimientos, estoy sembrando ideales y forjando mi destino.
No, no es que me esté volviendo viejo por dormir temprano los sábados, es que también los domingos hay que despertar temprano, disfrutar el café sin prisa y leer con calma un poemario.
No es por vejez por lo que se camina lento, es para observar la torpeza de los que a prisa andan y tropiezan con el descontento.
No es por vejez por lo que a veces se guarda silencio, es simplemente porque no a toda palabra hay que hacerle eco.
No, no me estoy poniendo viejo, estoy comenzando a vivir lo que realmente me interesa.


Víctor Hugo


 

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Tiende Tu Mano Siempre Que Sea Posible.

 

 

 

 

No todos van a entender el camino que recorres. 

De hecho, tal vez sean muy pocas las personas que, a lo largo de tu vida, lleguen a conectar contigo a un nivel profundo, no-superficial, de alma a alma.

Sin que las expectativas, los miedos y las necesidades del ego acaben empañándolo todo.
En esta sociedad de prisas, consumismo y "usar y tirar", lo inusual (todavía) es llegar al corazón del otro.

Compartir.

Quitarse la careta.

Dejar de exigir...

Así, pues, no caigas en el desánimo y, a pesar de todo, continúa avanzando dando lo mejor de ti.

Pero aprendiendo, eso sí, a reconocer caretas y carencias.

A identificar máscaras y sonrisas que tan solo encubren vacíos que requieren ser llenados, ahora o nunca, por quien sea.

A descubrir si en esos ojos que te miran hay más guerra que amor, y más exigencia que comprensión.
Sé amor, por supuesto.

Tiende tu mano siempre que sea posible.

Pero no pierdas de vista las auténticas motivaciones del otro.

No por desconfianza, ni por miedo, sino por conciencia: cuando comprendes que el otro no puede salvarte, y que tampoco tú puedes salvar al otro, la perspectiva cambia, el camino se despeja y te aproximas a lo real, a lo espontáneo, a lo verdadero.

A la paz.

Javier López Alhambra

 


 

 

martes, 22 de septiembre de 2020

Pronto Moriremos

Pronto moriremos.

Nuestras esperanzas y miedos son irrelevantes.

En la luminosa continuidad de la existencia, que no tiene origen y nunca morirá, los seres humanos proyectan todas las imágenes de la vida y de la muerte, terror y alegría, demonios y dioses.
Estas imágenes se convierten en nuestra completa realidad y nos sometemos si pensar a su danza.

En todos los movimientos de esta danza nosotros proyectamos nuestros peores miedos de muerte, y hacemos todo esfuerzo para ignorarlo.

Cualquier cosa que tenga forma se desmoronara.

Cualquier cosa material se gastará.

Todos somos abejas solos en este mundo, zumbando, buscando, sin lugar para descansar.
Por eso ofrecemos esta oración.

Las falsas ilusiones son tan variadas como los reflejos de la luna en un mar con olas.

Los seres tan fácilmente quedan atrapados en una red de confusión, dolor.
Pueda yo desarrollar compasión sin límites como el cielo para que todos puedan descansar en la luz clara de su propia conciencia.


Bardo Tödöl


 

domingo, 20 de septiembre de 2020

Consejo De Un Viejo Sabio...

 

Si alguien te quiere herir, observa el dolor que oculta.
Si alguien te quiere mentir, observa el vacío que guarda.
Si alguien te quiere traicionar, observa la soledad que carga.
Si alguien se burla de ti, observa los traumas que encierra.
Si alguien te menosprecia, observa cuán grande es su miseria.
Si alguien te envidia,
observa su frustración interna.

 

Observa bien sus defectos y trata de comprenderlos.
No te sientas ofendido por las devoluciones ajenas, tu deber es corregir todo aquello que te impide ser amable y bondadoso con quién más necesita de tu ayuda.