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martes, 29 de diciembre de 2020

La Isla Que Me Vio Nacer


Miren, es la isla que me vio nacer.

Desde allí me lancé al mundo, con una canción y un acertijo; una canción para los cielos, y una pregunta para la tierra.

Y, ¿qué hay entre el cielo y la tierra que lleve la canción,? y conteste la pregunta, excepto nuestra propia pasión. 

                         Jalil Gibran

viernes, 31 de enero de 2020

Aquel Viejo, Viejo Vino


Existió una vez un hombre rico, muy orgulloso de su bodega y del vino seleccionado por él, y más lo estaba de una vasija con vino añejo que guardaba para alguna ocasión especial.
El gobernador del estado fue a visitarlo y el hombre, luego de pensar se dijo: ‘No destaparé esa vasija por un simple gobernador’.
Y un obispo de la diócesis lo visitó, pero él dijo para sí: ‘No, no destaparé la vasija. Él no apreciará su valor, ni el aroma dará placer a su olfato’.
También el príncipe del reino llegó y almorzó con él, pero este pensó: ‘Mi vino es demasiado exquisito para un simple príncipe’.
Y aun el día en que su propio sobrino se desposó, se dijo: ‘No, esa vasija no debe ser traída para estos invitados’.
Y los años pasaron, y él murió siendo ya viejo y fue enterrado como cualquier semilla o bellota.
El día después de su entierro, tanto la antigua vasija de vino como las otras fueron repartidas entre los habitantes del vecindario.
Y ninguno notó su antigüedad.
Para ellos, todo lo que se vierte en una copa es simplemente vino.

Khalil Gibrán

martes, 18 de junio de 2019

Las Personas Más Felices


Las personas más felices no son aquellas que tienen lo mejor de todo sino aquellas que sacan lo mejor de todo todo lo que tienen. 
La vida no se trata de esperar a que pase la tormenta, se trata de aprender a bailar bajo la lluvia.



Kahlil Gibrán

lunes, 3 de junio de 2019

No Se Trata De Desaparecer En El Océano


Dicen que antes de entrar en el mar, el río tiembla de miedo.
Mira para atrás todo el camino recorrido, las cumbres, las montañas, el largo y sinuoso camino abierto a través de selvas y poblados, y ve enfrente  de sí un océano tan grande, que entrar en él sólo puede significar desaparecer para siempre.
Pero no hay otra manera, el río no puede volver.
Nadie puede volver.
Volver atrás es imposible en la existencia.
El río necesita aceptar su naturaleza y entrar en el océano.
Solamente entrando en el océano se diluirá el miedo, porque sólo entonces sabrá el río que no se trata de desaparecer en el océano, sino convertirse en océano.

Khalil Gibran

domingo, 21 de abril de 2019

Lo Invisible En Ti


Entonces me miró; y el mediodía de sus ojos se posó sobre mí; y dijo:
"Tienes muchos amantes y sin embargo, sólo yo te amo. Los demás hombres se aman a sí mismos en tu proximidad. Pero yo te amo en ti misma. Ellos ven en ti belleza que desaparecerá más rápidamente que sus propios años; más yo veo en ti una belleza que jamás declinará y que en el otoño de tu existencia no temerá contemplarse a sí misma en el espejo y nunca será ofendida.
Únicamente amo lo invisible en ti".

Khalil Gibran

domingo, 28 de octubre de 2018

No Se Lo Digas A Nadie



















Viaja y no se lo digas a nadie.

Vive una historia de amor y no se la digas a nadie.

Sé feliz y no se lo digas a nadie.

La gente suele arruinar todo lo lindo.

Kahlil Gibrán

domingo, 1 de julio de 2018

Libertad y Seguridad



En mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quien nos comprende esclaviza una parte de nuestro ser.



Khalil Gibrán




lunes, 7 de mayo de 2018

Tus Hijos No So Tus Hijos




Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.


Khalil Gibran