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jueves, 11 de mayo de 2023

Tu Peor Enemigo No Eres Tú

NO, TU PEOR ENEMIGO NO ERES TÚ.

ES ESE QUE LOS DEMÁS ESPERAN QUE SEAS.


Dicen que tú eres tu peor enemigo.

Pero no es verdad.

Si tú eres tu peor enemigo es porque existe un exterior.

Porque ese exterior te ha hecho creer cosas sobre ti.

Porque hay unas exigencias, expectativas y castigos sociales.

Porque te enseñaron la autoexigencia.

O porque tu autoestima viene dañada de serie.

Cómo no va a venir dañada si es que la estructura nos quiere con complejos.

Nos quiere con miedo. Nos quiere buscando soluciones milagrosas a cosas que no tienen respuesta. Ni nunca la tendrán.

Anhelando todo lo que no existe.

Y que puede que no será.

Y luego dicen que tú eres tu peor enemigo.

No.

El enemigo es este sistema.

Que no le sirve a nadie.

Que usa y tira.

Que nos hace producir y consumir.

Que obliga a un barrendero a barrer bajo el sol abrasador.

Y morir.

Por si así le dan un contrato fijo.

El problema es que no podemos salirnos de estás lógicas.

Y que cuando nos pasan las cosas.

Nos responsabilizan.

Nos culpan de nuestra propia desgracia.

Libramos constantemente una guerra mental contra nosotros mismos.

Una ruptura entre lo que deseamos y lo que somos.

Lo que nos obligan a ser.

No, tu peor enemigo no eres tú.

Es ese que los demás esperan que seas.

Ese que no existe.

Ni existirá jamás.

Porque es un imposible.

Y contra esto tenemos que luchar colectivamente.

Ampliando los marcos.

Haciendo todo más flexible.

Generando espacios y tiempos en los que la gente no se sienta mal.

Por no llegar a ser algo.

Un lugar mejor.

Con menos juicios.

Y muchos más abrazos.

Créditos al autor


jueves, 15 de septiembre de 2022

Lo Que Tú Crees Que Es Ayuda

 No les quieras resolver los problemas a los demás.

No les hagas ese daño.

Lo que tú crees que es ayuda, es interferencia.

Desde tu buena intención los estás perjudicando.

Ayuda es hacer por el otro lo que el otro no puede hacer por sí mismo, pero si sí lo puede hacer, no es ayuda lo que le das. Estás interfiriendo.

Cada uno de nosotros se enfrentará en su vida a los problemas necesarios, para que vaya desarrollando las habilidades y capacidades que le hacen falta.

Esto es parte del diseño perfecto del Padre.

Que los hijos se enfrenten a las dificultades para que se fortalezcan, se perfeccionen y crezcan.

Pero luego llegamos los humanos buenos y nos duele el dolor del otro.

Se nos conecta el sentimiento, y como creemos que está mal lo que es perfecto, interferimos queriendo evitarlo.

Necesitamos dejar de ser buenos y pasar a ser sabios.

A ser justos, que es un nivel muy superior al bueno.

Ser bueno es ser ignorante.

Ser justo es ser sabio.

El bueno sufre por los demás y les quiere evitar el sufrimiento, evitando el aprendizaje.

El justo sabe que si el otro está sufriendo, ese sufrimiento lo llevará a fortalecerse y a crecer en amor.

Lo llevará a desarrollar habilidades y capacidades maravillosas.

No seas tú quien haga sufrir al otro, pero tampoco lo evites cuando suceda.

Las personas rescatadoras que quieren resolverles la vida a los demás convierten en inútiles a los que están a su alrededor.

Lo que hacen creyéndose buenas y amorosas, lo hacen por ignorantes.

Lo que creemos que es amor, no lo es.

Por amor permitimos que vivan la experiencia correspondiente sin interferir, ya que comprendo que esa experiencia es valiosísima.

Y no nos confundamos.

No vayamos a creer que al justo no le importan los demás.

Como le importan tanto y los ama profundamente, no interfiere con su aprendizaje porque sabe el daño que les ocasionaría.

El Padre espera que sus hijos regresen a Él cuando completen su evolución.

Lo haremos, pero para eso tendremos que habernos convertido en maravillosos seres radiantes de amor.

Y para lograrlo, necesitamos pasar por las experiencias necesarias.

 

martes, 26 de abril de 2022

Para Que La Magia Ocurra

Dicen que cuando estás por salir de tu casa, si te olvidas de algo, al entrar a buscarlo, debes quedarte unos minutos.

Es tu ángel de la guarda que está interviniendo en tu vida para ayudarte, para evitar algo o para que te encuentres con alguien...

Para que un milagro suceda...

Tienes que darle tiempo.

Sólo por hoy, relájate y permite que tu ángel tome las riendas de tu vida.

Para que la magia ocurra, hay que darle espacio en la realidad.


 

martes, 12 de abril de 2022

El Agujero En El Barco

Se le pidió a un hombre que pintara un bote.

Trajo su pintura y pinceles y comenzó a pintar el barco de un rojo brillante, como le pidió el dueño.

Mientras pintaba, notó un pequeño agujero en el casco, y lo reparó tranquilamente. Cuando terminó de pintar, recibió su dinero y se fue.

Al día siguiente, el dueño del barco acudió al pintor y le presentó un cheque, mucho más alto que el pago por la pintura.

El pintor se sorprendió y dijo:

‘Ya me ha pagado por pintar el barco, señor!’

Pero esto no es por el trabajo de pintura.

Es por reparar el agujero en el barco.

Ah! Pero fue un servicio tan pequeño... ciertamente no vale la pena pagarme una cantidad tan alta por algo tan insignificante.

Mi querido amigo, no lo entiendes.

Déjame decirte lo que pasó:

‘Cuando te pedí que pintaras el barco, olvidé mencionar el agujero’.

Cuando el barco se secó, mis hijos tomaron el barco y se fueron a pescar.

‘No sabían que había un agujero’.

Yo no estaba en casa en ese momento.

Cuando regresé y noté que habían tomado el barco, estaba desesperado porque recordé que el barco tenía un agujero.

Imagina mi alivio y alegría cuando los vi regresar de la pesca.

Entonces, examiné el bote y descubrí que habías reparado el agujero!

‘Ves, ahora, lo que hiciste? Salvaste la vida de mis hijos! No tengo suficiente dinero para pagar tu “pequeña” buena acción’.

 

Así que no importa quién, cuándo o cómo, continúa ayudando, sosteniendo, limpiando lágrimas, escuchando atentamente, y reparando cuidadosamente todas las "fugas" que encuentres.

Nunca se sabe cuando necesitan de nosotros, o cuando Dios tiene una agradable sorpresa para que seamos útiles e importantes para alguien.

A lo largo del camino, es posible que hayas reparado numerosos ‘agujeros de barco’ sin darte cuenta de cuántas vidas has salvado.