jueves, 30 de junio de 2022

Llevate al momento presente

Cuando te encontres en medio de una situación preocupante, pará un momento.
Mirá hacia adentro y preguntate
¿Qué está mal en este momento?
Te vas sorprender al saber que en realidad no hay nada de malo con el presente, es más bien con los remordimientos del pasado y las preocupaciones del futuro con las que empezamos a sentir ansiedad.
No negues los problemas que estás enfrentando, pero tampoco te pierdas en ellos.
Estar presente aporta un estado de mayor alerta y seguridad interior.
Reíte de vos mismo
Cuando te des cuenta que estás obsesionado con alguna inquietud o preocupación, reíte de vos mismo.
Simplemente mirá hacia el cielo y pensá:
"¡Ay, lo estoy haciendo de nuevo!"
Cuando no te tomas tan en serio, comenzás inmediatamente a desarmar la preocupación y la ansiedad que están en tu mente.
Esto te va a ayuda a mirar más objetivamente la situación que se te presenta y a evaluar las acciones por tomar con mayor claridad.
Aprende a fluir
Como adultos, hemos perdido la capacidad de fluir.
Nos aferramos a la idea de lo que queremos y luchamos contra la corriente de la vida porque creemos que lo que esperamos en el futuro es lo que va a hacernos felices, pero esa no es la verdad.
Nuestra felicidad depende de las decisiones que tomamos en cada momento.
¿Estoy eligiendo ser feliz o estoy luchando por lo que quiero? 
¿Estoy aferrado a una idea o estoy dispuesto a fluir?
La próxima vez que te encontres luchando por mantener una posición, soltate.
Hacé la prueba, a ver qué pasa.
Cuando lo hagas, vas a experimentar por ti mismo la paz que viene.
En un instante, cuando decidís soltar, la paz inunda tu vida.
La resistencia no puede traer paz.
Es a través de la entrega que se encuentra la calma.
Cuando luchas, perdes, pero cuando soltas, siempre ganas.


Pensamiento del Dragón y el Guerrero


Decisiones

Hasta que uno se compromete está en la duda, con la posibilidad de volverse atrás, sin ningún provecho.
Pero en lo concerniente a todos los actos de iniciativa y creación existe una verdad elemental, cuya ignorancia mata innumerables ideas y esplendidos planes:
En el momento en que uno se compromete de verdad, la Providencia se conmueve y actúa.
Todo tipo de ayuda que nunca hubiera aparecido, surge ahora ante uno.
Toda una corriente de sucesos fluye de la decisión, poniendo a nuestro favor todo tipo de nuevas situaciones, encuentros y ayudas materiales que nadie hubiera podido soñar que llegaran.
Lo que puedas hacer o sueñes por hacer, empiézalo.
La audacia lleva genio, poder y magia en sí misma.
Empieza a hacerlo; ahora. 
 Goethe

martes, 28 de junio de 2022

Hay Un Tipo De Tristeza

Hay un tipo de tristeza que no te deja llorar.
Es cómo una pena que te vacía por dentro y te deja pensando en todo y en nada a la vez.
Como si ya no fueras tú.
Cómo si te hubieran robado una parte del Alma.

domingo, 26 de junio de 2022

Dale valor

Eres soltero y te falta compañía.

Estás en pareja y te falta libertad.

Trabajas y te falta tiempo.

Tienes demasiado tiempo libre y te gustaría trabajar.

Eres joven y quieres crecer para hacer las cosas de los adultos.

Eres adulto y te gustaría hacer las cosas de los jóvenes.

Estás en tu ciudad pero te gustaría vivir en otro lugar.

Estás en otro lugar pero te gustaría volver a tu ciudad...

Tal vez es hora de dejar de mirar siempre a lo que nos falta y empezar a vivir en el presente, realmente apreciando lo que tenemos.

Disfruta el aroma de tu hogar antes de abrir la puerta y salir a buscar los perfumes del mundo.

Porque nada se da por sentado, y todo es un regalo.

 Oscar Travino

viernes, 24 de junio de 2022

Corazón De Cebolla

Había una vez un huerto lleno de hortalizas, árboles frutales y toda clase de plantas. Como todos los huertos, tenía mucha frescura y agrado. Por eso daba gusto sentarse a la sombra de cualquier árbol a contemplar todo aquel verdor y a escuchar el canto de los pájaros.

Pero de pronto, un buen día empezaron a nacer unas cebollas especiales. Cada una tenía un color diferente: rojo, amarillo, naranja, morado... El caso es que los colores eran irisados, deslumbradores, centelleantes, como el color de una sonrisa o el color de un bonito recuerdo.

Después de sesudas investigaciones sobre la causa de aquel misterioso resplandor, resultó que cada cebolla tenía dentro, en el mismo corazón, porque también las cebollas tienen su propio corazón, un piedra preciosa. Esta tenía un topacio, la otra una aguamarina, aquella un lapislázuli, la de más allá una esmeralda ... ¡Una verdadera maravilla!

Pero, por una incomprensible razón, se empezó a decir que aquello era peligroso, intolerante, inadecuado y hasta vergonzoso. Total, que las bellísimas cebollas tuvieron que empezar a esconder su piedra preciosa e íntima con capas y más capas, cada vez más oscuras y feas, para disimular cómo eran por dentro. Hasta que empezaron a convertirse en unas cebollas de lo más vulgar.

Pasó entonces por allí un sabio, que gustaba sentarse a la sombra del huerto y sabía tanto que entendía el lenguaje de las cebollas, y empezó a preguntarles una por una:

- "¿Por qué no te muestras como eres por dentro?"

Y ellas le iban respondiendo:

- "Me obligaron a ser así... me fueron poniendo capas... incluso yo me puse algunas para que no me dijeran nada... me enseñaron a parecerme a las demás... me duele el rechazo"

Algunas cebollas tenían hasta diez capas, y ya ni se acordaban de por qué se pusieron las primeras capas.

Y al final el sabio se echó a llorar, pensando en la “atrocidad” que se estaba cometiendo con tan valiosas cebollas.

Y cuando la gente lo vio llorando, pensó que llorar ante las cebollas era propio de sabios.

Por eso todo el mundo sigue llorando cuando una cebolla nos abre su corazón. Y así será hasta el fin de los tiempos.

Fábula, autor anónimo

Fuente: cuentosqueyocuento.blogspot.com

 


 

jueves, 23 de junio de 2022

Si No Quiere Ver, No Le Enciendas La Luz

Cuántas veces hemos querido que los que amamos ‘vean’ lo mismo que nosotros estamos viendo…

Debemos aprender y entender que para Amar hay que dejar de ‘querer’.

‘Si no quiere ver, no le enciendas la luz, dañarás sus ojos.

Si no quiere escuchar, no levantes la voz, lastimarás su conciencia.

Si no quiere caminar, no proporciones apoyo, sangrarán sus pasos.

Su despertar no es tuyo, es exclusivamente suyo.

Si en algún momento hiciste de su dolor tu dolor, suelta, no te pertenece.

Sé amorosamente fraternal, silenciosamente paciente, amigablemente distante.

No te pierdas en ello. Reencuéntrate y alégrate, porque tú sigues siendo tú.’

Respetemos el camino de cada ser humano.

El despertar es recordar que tú fuiste creado por el amor y para el amor.

En total amor y armonía el viaje continúa pero es un viaje dónde todos somos uno y uno somos todos.

No puedes ayudar a quien no quiere ser ayudado.

 

Fuente: Nilayam