jueves, 27 de febrero de 2020

Estoy Jodido


¿Qué te dijo el chamán?
Que estoy jodido. 
Que me pasé.
Y eso ¿qué significa?
Significa que es tiempo de sanar...
Dice que estoy saturado de realidad.
Que me excedí de crédulo. 
No sé bien a qué se refiere.
¿Y ahora? ¿Qué vas a hacer?
Pues me dio una receta, para olvidar, para desaprender.

¿Entonces, tienes una enfermedad?...
Yo creo que sí.
Me revisó y me dijo que tengo...
Inflamada la razón, el presente desatendido,
que carezco de pasión, que me hace falta soñar,  que la felicidad me abandonó cuando dejé de confiar. Tengo dispersa la consciencia, herido el corazón, exceso de pasado, diarrea de razón, baja mi autoestima, elevado el rencor, tengo náusea por la vida, dolor en el futuro, relación tóxica, insuficiencia de amor...
Con razón te dijo el chamán que estabas bien jodido.
¿Y cuál es la receta para tus males?
Deja te leo lo que alcancé a escribir...
Hablaba muy rápido.
Que durmiera sobre lavanda
, que bebiera el aroma de las flores, que comiera miel de mis propias manos, que me hiciera de comer, que enmarcara mi foto y le encendiera una vela, que escribiera un poema y me cantara en la ducha, que bailara sin zapatos, que riera sin motivo, que diera vueltas hasta marearme, que jugara con mi perro, que me llueva encima y me embarre de lodo, que abra los brazos para que me acaricie el viento, que vea el amanecer y el ocaso, que duerma bajo estrellas, que descanse en la playa, que suba un cerro, que nade desnudo, que viaje lejos, que abrace un árbol, que camine descalzo sobre el césped, que renuncie, que escriba esa carta pendiente, que acepte la vida.
¿Te dijo algo más?
Sí. Que lo fueras a ver.
Porque estás más jodido que yo. 
Angel Ton

miércoles, 26 de febrero de 2020

Cuando Hay Odio Adentro


Cuando no hay odio adentro, no hay ningún enemigo afuera
Ciertamente el odio es un sentimiento que nos pone a vibrar bajo, que nos hace ver en el otro lo que muchas veces no somos capaces de aceptar en nosotros mismos.
El odio es un sentimiento que han querido equiparar con el amor, sin embargo, poco tienen que ver el uno con el otro, al menos no podemos comparar el odio con el amor real, al verdadero e incondicional… Donde hay amor, al odio le cuesta entrar y es por ello que en quien predomina el amor, difícilmente considera tener enemigos en su vida.
El amor hace que seamos compasivos con el otro, que asumamos y entendamos que cada uno de nosotros está viviendo un proceso de evolución particular, en el cual podemos equivocarnos, podemos dañar, podemos herir… Incluso sin llegar a reconocerlo y menos a rectificar.
Pero cuando observamos desde el amor, los juicios se distancian, las acciones no se toman de manera tan personal y podemos ser un tanto más condescendientes con quien nos propina alguna herida.
El perdón se trata justamente de colocar amor donde hay dolor. Ese amor va más allá de la acción, está asociado a nuestra esencia, a entender que todos somos uno y que ese perdón es una liberación de cargas negativas que entorpecen nuestros propios procesos.
Quizás en algún momento llegaremos a entender que no hay nada que perdonar, que todo es perfecto tal y como es, que lo que nos ha generado más lágrimas no es más que un acuerdo que ni siquiera recordamos haber establecido. No recordamos porque no es nuestra mente la que lo ha pensado, no es nuestra boca la que lo ha manifestado, sino que quizás solo es nuestra alma en conjunción con otras, trazándonos la ruta hacia lo que necesitábamos experimentar.
Tal vez a quien podemos llamar enemigo en este momento no es sino una de nuestras almas colaborativas, aquellas que incluso han sacrificado una parte de esta experiencia, para que nosotros tengamos acceso a vivir algo determinado y todo esto en el nombre del amor.
Ciertamente cuando no tenemos odio en nuestro interior, se nos hace más sencillo mirar a los demás con los ojos del corazón, de manera empática, tratando de encontrar en el otro esa parte de nosotros que quizás no conocemos. Aprovechemos nuestras relaciones, todas ellas son espejos, son el reflejo de lo que somos y que solo se nos muestra a través de alguien más.
Haz lo posible porque en ti prevalezca el amor, que la palabra enemigo solo corresponda a una terminología inaplicable a tu vida, y ojalá que la luz de tu ser ilumine tu camino y siempre te recuerde quien eres en realidad.

Sara Espejo 

martes, 25 de febrero de 2020

¡Eres imparable!


Hablarán de ti sin conocer tu historia.
Criticarán tus victorias.
Celebrarán tus derrotas.
Irás de frente y te darán la espalda porque tienes de sobra lo que a ellos les falta.
Sangre corazón y ganas, pero...
¿Sabes?
Con ganas siempre se gana.
Así que confía en ti.
¡Eres imparable!

¡Eres Imparable!

Hablará de ti sin conocer tu historia.
Criticarán tus victorias.
Celebrarán tus derrotas.
Irás de frente y te darán la espalda porque tienes de sobra lo que a ellos les falta.
Sangre corazón y ganas, pero...
¿Sabes?
Con ganas siempre se gana.
Así que confía en ti.
¡Eres imparable!

lunes, 24 de febrero de 2020

¿Qué Si Soy Valiente?



¿Qué si soy valiente?
Sólo les contaré algo, he visto cosas que me han destrozado el alma, he escuchado cosas que me han matado por dentro, he visto como desconfiaron de mi cuando más leal he sido, he vivido la traición cuando más confianza he dado, pero…
¿Saben algo?
Aquí estoy de pie con ganas de amar y brindar mi apoyo cuando alguien lo necesite.



sábado, 22 de febrero de 2020

Cuando No Defendemos Nuestros Derechos


Primer día de clase, el profesor de "Introducción al Derecho" entró en la habitación y lo primero que hizo fue pedir el nombre de un estudiante que estaba sentado en la primera fila:
- ¿Cuál es su nombre?
- Mi nombre es Nelson, Señor.
- ¡Fuera de mi clase y no vuelva nunca más! - Gritó el maestro desagradable.
Nelson estaba desconcertado. Cuando volvió en sí, se levantó rápidamente recogió sus cosas y salió de la habitación.
Todo el mundo estaba asustado e indignado, pero nadie habló.
- ¡Muy bien! - Vamos a empezar.
- ¿Para que sirven las las leyes? Preguntó el maestro - los estudiantes seguían asustados, pero poco a poco empezaron a responder a su pregunta:
- Para tener un orden en nuestra sociedad.
- ¡No! - Respondió el profesor.
- Para cumplirlas.
- ¡No!
- Para que las personas equivocadas paguen por sus acciones.
- ¡No!
- ¿Alguien sabe la respuesta a esta pregunta!
- Para que se haga justicia - una muchacha habló con timidez.
- ¡Por fin! Es decir, por la justicia.
Y ahora, ¿qué es la justicia?
Todos empezaron a molestarse por la actitud tan asquerosa del profesor.
Sin embargo, continuaron respondiendo:
- A fin de salvaguardar los derechos humanos ...
- Bien, ¿qué mas ? - Preguntó el maestro.
- Para diferenciar el bien del mal, para recompensar a aquellos que hacen el bien ...
- Ok, no está mal, pero respondan a esta pregunta:
"Actué correctamente al expulsar a Nelson del aula?"
Todos estaban en silencio, nadie respondió.
- Quiero una respuesta por unanimidad!
- ¡No! - Todos contestaron con una sola voz.
- Se podría decir que he cometido una injusticia?
- ¡Sí!
- ¿Y por qué nadie hizo nada al respecto? Para que queremos leyes y reglas, si no tenemos la voluntad necesaria para practicarlas? Cada uno de ustedes tiene la obligación de hablar cuando es testigo de una injusticia. Todos . No vuelvan a estar en silencio, nunca más! Vayan a buscar a Nelson - dijo. Después de todo, él es el maestro, yo soy un estudiante de otro período.


Cuando no defendemos nuestros derechos, se pierde la dignidad y la dignidad no puede ser negociada