sábado, 24 de febrero de 2018

Pinte La Paz


Tenía una caja de colores
brillantes, firme, viva.
Tenía una caja de colores,
algunos cálidos, otros muy fríos.
No tenía rojo
por la sangre de los heridos.
No tenía negro
para llorar por huérfanos.
No tenía blanco
para las manos y la cara de los muertos.
No tenía el amarillo
para la arena ardiente,
pero tenía la naranja
para la alegría de la vida,
y el verde para los brotes y los nidos,
y el celestial de los cielos claros y brillantes,
y la rosa para los sueños y el descanso.
Me senté y pinté la paz.


Talil Sorek

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