martes, 11 de octubre de 2016

En Este Momento De Mi Vida





En este momento de mi vida, no quiero casi nada.

Tan sólo la ternura de un amor y la compañía de mis amigos.

Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama.

El recuerdo dulce de mis muertos.

Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche.

El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas.

Por lo demás, podría comer papas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.

También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar.

Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar lo bueno.

Un instante de belleza a diario.

Echar de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado.

No dejar de sorprenderme de nada.

Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería.

Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera por aquí.

Sólo quiero eso.



Ángeles Caso

domingo, 9 de octubre de 2016

Juguetes



¡Qué feliz eres, niño, sentado en el polvo,
divirtiéndote toda la mañana con una ramita rota!
Sonrío al verte jugar con este trocito de madera.
Estoy ocupado haciendo cuentas,
y me paso horas y horas sumando cifras.
Tal vez me miras con el rabillo del ojo y piensas:
« ¡Qué necesidad perder la tarde con un juego como ese! »

Niño, los bastones y las tortas de barro
ya no me divierten; he olvidado tu arte.
Persigo entretenimientos costosos
y amontono oro y plata.
Tú juegas con el corazón alegre con todo cuanto encuentras.
Yo dedico mis fuerzas y mi tiempo
a la conquista de cosas que nunca podré obtener.
En mi frágil esquife pretendo cruzar el mar de la ambición,
y llego a olvidar que también mi trabajo es sólo un juego.





Rabindranath Tagore



viernes, 7 de octubre de 2016

La Primera Decepción

"...Después de la primera decepción, nunca más se entregó por completo.
Temía el sufrimiento, la pérdida, la inevitable separación.
Claro, estas cosas estaban siempre en el camino del amor y la única manera de evitarlas era renunciando a recorrerlo.
Para no sufrir era preciso también no amar.
Como si, para no ver las cosas malas de la vida, terminase necesitando agujerearse los ojos.
Era muy complicado vivir. Había que correr riesgos, seguir ciertos caminos y abandonar otros..."



 

extracto de Brida 
Paulo Coelho

lunes, 3 de octubre de 2016

Encuentro De Almas

Las relaciones acaban, los vínculos permanecen.
Lo importante de las relaciones es el encuentro, no las circunstancias en donde se producen. 

Eso es lo que quiso el alma y por eso hay que honrar y bendecir todas las relaciones de la vida porque fueron elecciones del alma. 
No somos nosotros quienes elegimos sino el alma. 
Así, la vida es un escenario para que acontezcan los encuentros de almas.

domingo, 2 de octubre de 2016

Caminar Sin Rumbo, Un Arte En Peligro De Extinción




 Por diversas razones que quizá incluyan al azar, al destino y a la torpeza colectiva, hoy vivimos una realidad un tanto frenética.
Si bien el actual escenario tiene innumerables bondades, existen ciertos aspectos de él que nos sugieren desaciertos importantes.

La productividad, la rapidez y la funcionalidad, son solo algunas de las características que hemos privilegiado culturalmente, con el suficiente exceso como para dar lugar a estilos de vida marcados por el estrés, la frivolidad y la automatización de procesos que antes enriquecían, de manera deleitante, nuestra existencia –por ejemplo los traslados.

Dentro de este modelo que aspira a la síntesis funcional y acelerada de la vida, uno de los actos en esencia subversivos es el de caminar a la deriva.

Caminar podría traducirse como el no tener la solvencia económica para moverte de otra forma (una afrenta contra la ‘evolución financiera’ de la especie), no tener prisa para llegar a tu destino (un insulto contra la noción de producir y ser eficiente) y, evidentemente,  remite a un medio de transporte que está lejos de la funcionalidad del automóvil, la practicidad del transporte público o el coolness de la bicicleta.

En cuanto a la otra variable, el "sin destino", se trata de un franco agravio contra todos estos valores culturales, tan radical que incluso podría calificar como un absurdo.

Caminar es sin duda una de las mejores rutas para revertir la auto-percepción fragmentada.

Si bien nos enseñaron que nuestro cuerpo está separado de nuestra mente, nosotros del paisaje, y este del todo, algo muy especial ocurre mientras caminamos:

Las barreras culturales se van diluyendo rítmicamente hasta fundirse, y entonces el músculo de tu pierna es a la vez los árboles que, estáticos, te acompañan, y tus pensamientos se condensan en la sombra de tus pasos.

"Caminar es una forma de reclamar el mundo. Atenta contra la velocidad del pensamiento, contra la inercia de los días y la separación tajante entre el cuerpo y la razón, que sufre tanto hoy en día.", dice Lucia Ortiz Monasterio en su texto "Sobre salir a caminar".

Y es que caminando nos auto-reafirmamos pero no como seres aislados, sino como engranes de un ritmo que nos trasciende y, proporcionalmente, nos aligera. 

El ir "a la deriva" se perfila como una actividad existencialmente estética, que privilegia la espontaneidad sobre el programa y que descarta orígenes y destinos –pues prefiere disolverlos para formar un solo cuerpo, el trayecto.

Así que de acuerdo a las dos variables que confluyen en esta actividad, el caminar sin rumbo no solo encarna una especie de manifiesto anti-geográfico y anti-temporal, también se desliga de múltiples exigencias socioculturales que atentan contra nuestra calidad de vida.

Lamentablemente, hoy existen pocos estímulos y muchas dificultades para el “caminante a la deriva”, tales como obligaciones laborales que no admiten alteraciones en la agenda o pseudo-planificaciones urbanas que hacen cada vez menos caminables algunas ciudades, etc.

Además, la noción de hacer algo por el simple hecho de hacerlo, sin expectativas o planes de por medio, se califica como una pérdida de tiempo o, en el mejor de los casos, como una actividad ‘poco rentable’.

Esto nos lleva a que, por ejemplo, si bien en el Reino Unido prácticamente todos los habitantes aseguran caminar al menos distancias cortas en su vida diaria, solo el 17% admita que, lejos de toda praxis, camina por el simple gusto de hacerlo (y este sector incluye a aquellos que lo hacen paseando a sus perros).

En medio de este contexto poco amigable con las caminatas azarosas, un arte que ya solo practican vagabundos, fantasmas, y unos cuantos rebeldes, emerge ese llamado a remar contra la corriente, a valorar el placer implícito en el ejercicio de la ‘contraculturalidad’ y la oportunidad de reafirmarnos como potenciales amigos del caos original.

No descartemos que la veta más genuina de la subversión se manifieste hoy en esta práctica. 

Y tú…

¿Cuándo fue la última vez que saliste a caminar por el simple gusto de hacerlo y sin un pretexto práctico de por medio?

¿Hace cuánto que no opones resistencia a la fusión original entre movilidad y azar? ¿Sabías que el único destino posible es el camino? 





Javier Barros Del Villar


sábado, 1 de octubre de 2016

Oración Lakota

Tanyan omanipi!  Oración Lakota 

Wakan Tanka, Gran Misterio,
enséñame a confiar
en mi corazón,
en mi mente,
en mi intuición,
en mi sabiduría interna,
en los sentidos de mi cuerpo,
en las bendiciones de mi espíritu.
Enséñame a confiar en estas cosas,
para que pueda entrar en mi Espacio Sagrado
y amar más allá de mi miedo,
y así Caminar en la Belleza
con el paso de cada glorioso Sol. 

La intención de Lakota es Caminar en la Belleza.
Que Wakan Tanka, el Gran Misterio, ilumine nuestro camino. 




 Los Lakota, pertenecientes a la Gran Nación Sioux de Norteamérica, son dueños de una rica espiritualidad y un profundo respeto por toda la vida visible e invisible. La palabra Lakota significa "considerados amigos" o "alianza de amigos".

El Propósito de Lakota
Existe una manera de vivir a la que los Lakota llaman "Caminar en la Belleza." Se dice que uno Camina en la Belleza cuando tiene su Tierra (fisicalidad) y su Cielo (espiritualidad) en Armonía. O dicho en otras palabras vive para el Espíritu pero con los pies en el suelo.