viernes, 1 de marzo de 2019

Conmoción En Transilvania

Una peste recorre las tumbas.
Menudean las noticias sobre vampiros muertos.
La explicación resulta sencilla, aunque ha costado algo dar con ella.
‘Intoxicación aguda, la sangre de muchos de los noctámbulos de ahora es deletérea: contiene nicotina, plomo, cocaína, antibióticos, esteroides, cafeína, triglicéridos, alcohol, ácido úrico, residuos de quimioterapia y alimentos chatarra, colesterol…’
En las dosis intensas, extraídas bajo pasión, ni los inmortales pueden con ese licor.  

Jose Landa

Especial Para Mayores De 50 Primaveras


"En la vida todos tenemos un secreto inconfesable, un arrepentimiento irreversible, un sueño inalcanzable y un amor inolvidable".
Las mujeres y hombres maduros de ahora hemos llegado a una edad maravillosa en la que emprendemos el camino del desaprendizaje.
Fuimos criados con la creencia de que debíamos ser los mejores en todo: mejores estudiantes, mejores esposas, mejores esposos, mejores profesionales, mejores madres y padres, etc.
Fuimos educados con la creencia de que ‘todo’ es pecado.
Ha llegado la hora del desaprendizaje, o lo que mi hija llama, graciosamente, el importamadrismo ‘todo me importa madre’.
Ha llegado la hora de decir ‘no’ en muchas ocasiones, de mandar al carajo los compromisos y las obligaciones.
Pasó la hora de las responsabilidades desvelantes.
Ahora nos gusta estar solos, disfrutar buenas conversaciones con gente que no nos insulta y que cree lo mismo que nosotros, o que no le importa que opinemos diferente.
Es la hora de hablar de todo sin necesidad de sostenerlo como medio de defensa.
Es hora de ver películas, de estar en una finca, de ir a pescar al río durante la semana, de leer, de escuchar, de sonreír y de burlarse de la mayoría de los mortales que viven pendientes de las pendejadas.
Nosotros ya demostramos que las responsabilidades fueron bien atendidas por nosotros, que hicimos las cosas lo mejor posible, que dejamos huellas, que somos buenas personas.
Lo que nos queda de vida es para nosotros, para disfrutar, para cumplir el mandamiento divino de amarnos a nosotros mismos.
Por eso vamos a hacer ¡lo que nos da la gana!
Viajar al máximo, tomando café con amigos, conversando con todo el que nos encontremos.
Ya pasó la época de los roles.
Lo que fuimos, fuimos.
Ahora somos para nosotros mismos sin tener que rendir cuentas a nadie.
Los demás seguirán su camino de responsabilidades y de afanes, de preocupaciones y nerviosismos.
Nosotros ahora, estamos por encima del bien y del mal.
Vamos a museos, asistimos a conferencias y si no nos gusta nos salimos sin que nos importe.
Redescubrimos al Quijote.
Ahora asistimos con mayor frecuencia a entierros y nos damos cuenta de que se aproxima el nuestro, pero estamos preparados, pues al fin y al cabo vivir es mortal.
La vida es para nosotros una profunda experiencia interior, lejos de mitos, ritos, limosnas y pecados sin fin.
Es la hora de empezar a relajarnos, y de conversar largas horas con uno mismo, que es el único que permanece siempre, ahora y después de que abandonemos la nave del cuerpo.
Nos rodean pocos seres a quienes amamos profundamente y que seguirán viviendo sus propias experiencias, estemos nosotros o no.
Mandaremos para donde sabemos a la gente que nos molesta, la tóxica.
Quienes nos buscan sin egoísmos van a encontrar una sonrisa, una mirada tierna y comprensiva, un consejo acertado o no, y afecto.
Somos, ahora sí, libres de ataduras, de prejuicios, de creencias.
Somos libres porque ya no le tememos ni a la vida ni a la muerte.

Harold Schlumberg 



El Melón



Un maestro y su discípulo descansaban uno junto al otro.
En determinado momento el primero sacó un melón de su alforja, lo partió en dos y le dio una mitad al segundo.
Ambos empezaron a comer.
En medio de la merienda, el discípulo comentó:
—Mi sabio maestro, yo sé que todo en la vida tiene un porqué. Compartir este melón tal vez sea una señal de que tienes algo que enseñarme.
El maestro comía en silencio.
—Por tu silencio creo entender la pregunta oculta —siguió el discípulo—, que debe de ser la siguiente: “¿Dónde está el sabor que experimento al comer esta deliciosa fruta? ¿En el melón o en mi lengua?”.
El maestro continuaba comiendo en silencio. El discípulo, entusiasmado, prosiguió:
—Y como yo sé que todo en la vida tiene un porqué, pienso que puedo darle la respuesta a la pregunta oculta: “El sabor es un acto de amor y de interdependencia entre los dos, pues sin el melón no habría un objeto de placer y sin la lengua…”.
—¡Basta! —lo interrumpió el maestro con un grito—. ¡Los más tontos son aquellos que se creen inteligentes y que piensan que todo en la vida tiene un porqué! El melón es sabroso y eso es suficiente. Y ahora ¡déjame comer en paz!


martes, 26 de febrero de 2019

¿Qué Es?


Le preguntaron a Rumi, maestro espiritual persa del siglo. XIII: 
¿Qué es el veneno?
- Cualquier cosa más allá de lo que necesitamos es veneno. Puede ser el poder, la pereza, la comida, el ego, la ambición, el miedo, la ira, o lo que sea ...
¿Qué es el miedo? 
- La no aceptación de la incertidumbre. Si aceptamos la incertidumbre, se convierte en aventura.
¿Qué es la envidia? 
- La no aceptación de la bienaventuranza en el otro. Si lo aceptamos, se torna en inspiración.
¿Qué es la ira?
- La no aceptación de lo que está más allá de nuestro control. Si aceptamos, se convierte en tolerancia.
¿Qué es el odio?
- La No aceptación de las personas como son. Si las aceptamos incondicionalmente, a continuación, se convierte en amor.
¿Qué es la madurez espiritual?
1. Es cuando se deja de tratar de cambiar a los demás y nos concentramos en cambiarnos a nosotros mismos.
2. Es cuando aceptamos a las personas como son.
3. Es cuando entendemos que todos están acertados según su própia perspectiva.
4. Es cuando se aprende a "dejar ir".
5. Es cuando se es capaz de no tener "expectativas" en una relación, y damos de nosotros mismos por el placer de dar.
6. Es cuando comprendemos que lo que hacemos, lo hacemos para nuestra propia paz.
7. Es cuando uno deja de demostrar al mundo lo inteligente que se es.
8. Es cuando dejamos de buscar la aprobación de los demás.
9. Es cuando paramos de compararnos con los demás.
10. Es cuando se está en paz consigo mismo.
11. La madurez espiritual es cuando somos capaces de distinguir entre "necesidad" y "querer" y somos capaces de dejar ir ese querer ...
Por último y lo más importante!
12. Se gana la madurez espiritual cuando dejamos de anexar la "felicidad" a las cosas materiales.

Amo Mucho Las Mariposas


Un antiguo cuento hebreo narra que, en cierta ocasión, un rabino vio a un joven cazando mariposas y se interesó por él.
- Amo mucho a las mariposas. – dijo el joven.
- Entonces, ¿por qué las cazas? – preguntó el anciano.
- Las cazo para llevármelas a casa y poder admirarlas siempre que quiera.
Meneando la cabeza en señal de desaprobación, el rabino añadió: - Yo no creo que las ames. Si realmente amaras a las mariposas, no te las llevarías a casa, ni las encerrarías en un tarro, ni tampoco las disecarías para clavarlas en algún expositor. Si las amaras, las dejarías en libertad y te preocuparías de que nadie hiciera con ellas lo que tú haces. Tú no las amas a ellas, solo te amas a ti mismo. Te sientes bien cuando las posees, pero te da igual lo que ellas quieran. ¡Eso no es amor! Es lo contrario al amor, porque el amor es anteponer la felicidad de lo que amas por encima de tu propio interés. Dices ser su amante, pero en realidad eres un asesino de mariposas.

domingo, 24 de febrero de 2019

Oraciòn

Que el sol te traiga nueva energía cada día.
Que la luna resture tu Ser suavemente por la noche.
Que la lluvia te limpie de preocupaciones.
Que la brisa sople nuevas fuerzas en tu Ser.
Que camines tranquilo por el mundo, 
y aprecies su belleza todos los días de tu vida.

Respuestas



No busque ahora las respuestas: 
no le pueden ser dadas, porque no podría vivirlas. 
Y se trata de vivirlo todo.
Viva ahora las preguntas. 
Tal vez, después, poco a poco, un día lejano sin advertirlo, se adentrará en las respuestas.


Reinier María Rilke