martes, 24 de octubre de 2017

Merezco


Merezco la vida, una vida buena.
Merezco el amor, abundante amor.
Merezco la salud.
Merezco vivir cómodamente y prosperar.
Merezco la alegría y la felicidad.
Merezco la libertad, la libertad de ser todo lo que puedo ser.
Merezco muchas cosas más que todo eso: merezco todo lo bueno.
El Universo está más que dispuesto a manifestar mis nuevas creencias y yo acepto la abundancia de esta vida con alegría, placer y gratitud. Porque me lo merezco, lo acepto y sé que es verdad.
Así Es. Gracias Amado Universo.

lunes, 23 de octubre de 2017

Diferencias Generacionales



Una verdad que a lo mejor duela a los jóvenes.

Pero que es muy cierta.

Durante una conferencia sobre las grandes diferencias entre generaciones, un presumido estudiante se tomó la molestia de explicarle a un señor mayor: sentado a su lado, el porqué le es imposible a la vieja generación comprender a su generación:
‘Usted creció en un mundo diferente, realmente, casi primitivo', dijo en voz Io suficientemente alta para que lo escucharan alrededor.
'Los jóvenes de hoy crecimos con televisión, internet, teléfonos celulares, aviones jet, viajes al espacio. Nuestras sondas espaciales han visitado Marte. Tenemos naves con energía nuclear, autos eléctricos y de hidrógeno. Computadoras con procesos de velocidad de la luz. .. Y muchas cosas más'.
Luego de un breve silencio el señor mayor respondió diciendo:
‘Tiene razón, hijo mío; nosotros no tuvimos esas cosas cuando éramos jóvenes... ¡Por eso las inventamos!
Ahora, dime arrogante pendejo. ¿Qué estás haciendo tú para la máxima generación?  Si te pasas la vida mirando el celular.’
El Aplauso fue atronador


He Desechado La Dualidad

Mi lugar es el sinlugar, mi señal es la sinseñal. 
No tengo cuerpo ni alma, pues pertenezco al alma del Amado. 
He desechado la dualidad, he visto que los dos mundos son uno; 
Uno busco, Uno conozco, Uno veo, Uno llamo. 
Estoy embriagado con la copa del Amor, 
los dos mundos han desaparecido de mi vida.!!!

Rumi

domingo, 22 de octubre de 2017

Amores En La Edad Madura

 Amores en la edad madura: cuando dos almas sabias se encuentran

Una ventaja que tienen los amores en la edad madura es que cada uno sabe muy bien lo que quiere y lo que tiene que ofrecer al otro
Los amores en la edad madura pueden parecer, a simple vista, iguales a cualquier otro. Sin embargo, para quienes lo viven, supone la culminación de la vida, el reencuentro de uno mismo en otra persona con la cual se encaja en mente y corazón.
Lo más curioso de los amores de madurez es que surgen sin que nadie lo espere. Es común que muchas personas hayan pasado por varios fracasos afectivos y que, incluso, llegaran a pensar en la idea de poner una cerradura en su corazón para dejar de sufrir.
Sin embargo, como ocurre en muchos casos, cuando no se espera nada todo llega y, de pronto, acontece ese encuentro casual, esa conversación sin importancia que, poco a poco, va conectando mundos, universos enteros.
Te invitamos a ahondar hoy en el tema de los amores maduros.
Amores en la edad madura: los más tranquilos, los más sabios
Empezaremos dejando claro un importante aspecto: es posible que la edad madura la marque un determinado número de décadas vividas.
Sin embargo, la madurez de alma, mente y corazón no la marcan los años vividos, sino el aprendizaje obtenido y la sabia valoración que hayamos obtenido de ellos.
Por esto, hay quien, llegados los 50, puede mostrar la irresponsabilidad  e inmadurez de un adolescente. Otros, en cambio, culminan la edad madura con ese equilibrio interior donde todo lo hecho queda asumido, y donde se mira el futuro con aplomo, optimismo, serenidad y con muchas ganas por seguir experimentando.
Veamos más detalles a continuación.
Dos almas que conectan con sus equipajes particulares
Somos todo lo vivido, todo lo sentido, valorado y perdido. Por ello, a la hora de iniciar una nueva relación no sirve de nada olvidar todo lo experimentado ayer, ni borrar a todos los amores de antaño para focalizarnos en el presente.
La memoria no olvida, la memoria trasforma e integra.
De ahí, que los amores en la edad madura se conviertan en esas relaciones sabias y plenas donde la pareja acepta todo su pasado porque le ha servido para saber qué desea en el presente y qué no está dispuesto a soportar.
Son dos personas que se encuentran con sus triunfos y con sus heridas personales y que, a su vez, comprenden que para ser pareja no hace falta coincidir en todo, sino respetar las diferencias.
Los amores en la edad madura tienen equipajes particulares pero, lejos de esconderlos, pueden hablar de ellos con la complicidad de dos personas que se entienden y que, a su vez, respetan el pasado de cada uno.
La madurez de disfrutar del presente con plenitud
Puede que ya no dispongan de la juventud de los 20 años, pero tampoco la desean. Las parejas que han encontrado la felicidad en la edad madura saben y entienden que están en el mejor momento de su vida, no añoran el pasado ni temen al futuro.
No hay mejor forma de disfrutar del presente que a través de un amor que nos ilusiona, que nos une a la tierra y a nosotros mismos. Es como encontrar lo que siempre habíamos soñado y por ello, vivimos en plenitud el “aquí y ahora”, fortaleciendo así nuestra autoestima.
Un amor a nuestra medida
Cuando llegamos a la madurez, hemos pasado ya por muchos ciclos: podemos habernos casado o no, haber tenido hijos o no, haber afrontado un divorcio o no.
Ahora bien, después de todas esas vivencias uno llega a saber muy bien lo que desea.
Se dispone de una gran tranquilidad personal porque, al fin y al cabo, los años suman y a todos nos “hacen personas” y eso es un valor añadido que podrá hacer que las relaciones, si elegimos tenerlas en la edad madura, se vivan de otra forma.
La eterna juventud reside también en la capacidad de amar
Ser joven de corazón es una virtud que debemos trabajar cada día, empezando, sin duda, por amarnos a nosotros mismos.
A su vez, si damos el paso y decidimos iniciar una nueva relación llegada la edad adulta, esa inyección de juventud nos invadirá por dentro, llenándonos de revoltosa ilusión, pasión, ganas, proyectos y emociones muy vivificantes.
El amor no tiene edad, ni raza, ni color. Pocas cosas son tan universales como esas almas que se iluminan estando una al lado de la otra para iniciar un camino en común.
Si bien es cierto que con los años la inteligencia y la reflexión caracterizan a la mayoría de las personas, todos disponemos de ese interruptor sin edad llamado pasión, llamado amor.
Esa dimensión maravillosa que se encuentra de forma casual y por la que merece la pena luchar cada día.


sábado, 21 de octubre de 2017

Tiempo De Observarnos.




Cuando el individuo permite a la propia mente retener pensamientos de odio, de miedo, de duda, de celos, de crítica, de sospecha, y permite a esos pensamientos generar irritaciones dentro de él; obtendrá como resultado seguro, discordia e infelicidad en su vida, desilusión en sus sueños, desastres en su mente, en su cuerpo y en el ambiente al cual está ligado por la ley de acción y reacción.
Hasta que el hombre continúe reteniendo en su mente estos pensamientos negativos hacia las personas vecinas, las condiciones de vida, su trabajo, la persona amada y las naciones, ellos mismos, inconscientemente, obligan a sus energías a crear situaciones negativas que, con su pensamiento, atrae y vivifica; él es el responsable de su infelicidad y de la infelicidad que arrastra a los demás; y es por eso el responsable de ese "gris" que pesa sobre el mundo, y que él es el primero en condenar.

Autor anónimo

viernes, 20 de octubre de 2017

Hoy



No existe un día más hermoso que el día de hoy.
La suma de muchísimos ayeres, forma mi pasado.
Mi pasado se compone de recuerdos alegres, tristes...
El día de ayer pudo haber sido un hermoso día...
Pero no puedo avanzar mirando constantemente hacia atrás, corro el riesgo de no ver los rostros de los que marchan a mi lado.
Puede ser que el día de mañana amanezca aún más hermoso...
Pero no puedo avanzar mirando solo el horizonte, corro el riesgo de no ver el paisaje que se abre a mi alrededor.
Por eso, yo prefiero el día de hoy.
Me gusta pisarlo con fuerza, gozar su sol o estremecerme con su frío, sentir como cada instante dice: ¡presente!
Sé que es muy breve, que pronto pasará, que no voy a poder modificarlo luego, ni pasarlo en limpio.
Como tampoco puedo planificar demasiado el día de mañana: es un lugar que todavía no existe.
Ayer fui.
Mañana, seré.
Hoy, soy.
Por eso:
Hoy, te digo que te quiero.
Hoy, te escucho.
Hoy, te pido disculpas por mis errores.
Hoy, te ayudo.
Hoy, comparto lo que tengo contigo.
Porque hoy respiro, veo, pienso, oigo, sufro, huelo, lloro, trabajo, toco, río, amo...
Hoy.
Hoy estoy vivo.
Como tú.


Un Niño Sueña, Un Águila Sueña



Un niño sueña
Un águila sueña
Y los dioses se acercan.
Un niño sueña y los dioses se regocijan.
El sueño del águila no es el sueño del niño pero ambos guardan la pureza del mundo.
Para que el bosque siga en armonía hay que dejar al águila volar libremente.
Para que la tierra mantenga la paz hay que saber escuchar el sueño del niño.

Miqueas Sanchez
Poetiza Zoque