Apenas empezó el día y...
Ya son las seis de la tarde.
Apenas llego el lunes y ya es viernes.
... y el mes ya pasó.
... y el año casi ha terminado.
... y ya han pasado 40, 50 o 60 años de
nuestras vidas.
... y nos damos cuenta que perdimos a
nuestros padres, amigos.
Y nos damos cuenta que es demasiado tarde
para volver...
Así que...
Intentemos, a pesar de todo, disfrutar el
tiempo que nos queda...
Sigamos buscando actividades que nos
gusten...
Vamos a poner un poco de color en nuestro
gris...
Vamos a sonreír a las pequeñas cosas de la
vida que ponen bálsamo en nuestros corazones.
Y a pesar de todo hay que seguir
disfrutando con serenidad este tiempo que nos queda.
Vamos a tratar de eliminar los después...
Lo voy a hacer después...
Diré después...
Pensaré en ello después...
Dejamos todo para más tarde como
"después" es nuestro.
Porque lo que no entendemos es que:
Después, el café se enfría...
Después, las prioridades cambian...
Después, el encanto se rompe...
Después, la salud pasa...
Después, los niños crecen...
Después los padres envejecen...
Después, las promesas se olvidan...
Después, el día se convierte en la noche...
Después la vida termina...
Y luego a menudo es demasiado tarde...
Así que...
No dejemos nada para después...
Porque aún esperando hasta luego, podemos
perder los mejores momentos, las mejores experiencias, mejores amigos, la mejor
familia...
El día es hoy...
El momento es ahora...
Ya no estamos en la edad en la que podemos
permitirnos posponer lo que hay que hacer de inmediato.
Veamos si tienes tiempo para leer este
mensaje y luego compartirlo.
O tal vez lo dejes para...
‘más tarde’...
Y nunca lo compartirás...
Créditos al autor